¿De dónde saliste? No te esperaba, no de esta forma.
Pasé toda mi vida deseando un amor que no creía que existiera — cada vela de cumpleaños, cada estrella fugaz, cada pequeño deseo silencioso que guardaba dentro de mí. No sabía que el universo estaba escuchando.
Y entonces llegaste tú, suave y real, como si fueras la respuesta a deseos que hice incluso cuando era demasiado joven para entender qué estaba pidiendo.
Eres el sueño por el que pasé toda mi vida suplicando, mucho antes de siquiera conocer tu nombre.